Creatividad en Tiempo de Emprendedores

¿Cómo podemos diferenciarnos los emprendedores, si vivimos en la época de los prefabricados, los precocidos y los preconceptos?

Wilmar Muñoz

Desde hace algunos años, la creatividad se ha convertido en una necesidad, en un valor, ya que cuando se crea algo nuevo o que al menos para muchos es una novedad que se puede comunicar, y además genera aportes positivos el desarrollo de una comunidad o sociedad, ésta se enriquece, se transforma. La creatividad es la capacidad para generar ideas con valor o comportamientos novedosos y originales, es una cualidad innata del ser humano, que muchas veces ha sido vista como algo ingenuo, pero que suele ser crucial para transformar entornos personales y sociales. 

 

Los emprendedores somos parte de un ecosistema presente en las economías creativas a nivel mundial. En la actualidad, existen una línea de economías llamadas “economías de colores”, que ayudan al crecimiento y desarrollo de los países, de una manera más sustentable y creativa. Dentro de este tipo de economías, se encuentra la Economía Naranja, la que particularmente queremos abordar en este artículo, por el impacto que generan los emprendedores en la misma.  

 

En el Informe de Economía Naranja del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) se define como “el motor de desarrollo basado en el talento de la gente y en la riqueza del patrimonio cultural de la humanidad. Creemos que en ella hay una oportunidad infinita para crear empleos dignos y el desarrollo sostenible y necesarios para 107 millones de jóvenes de Latinoamérica y El Caribe", siendo ésta el intercambio cultural y los procesos económicos que transforman los contenidos simbólicos en bienes y servicios, que se encuentran en constante evolución. Entonces, ¿de qué manera podemos colaborar los emprendedores en esta constante evolución? Justamente, la Economía Naranja comprende los sectores en los que el valor de sus bienes y servicios se fundamenta en la propiedad intelectual como la arquitectura, las artes visuales y escénicas, artesanías, cine, diseño, editorial, investigación y desarrollo, juegos y juguetes, moda, música, publicidad, software, TV y radio, entre otros. Para la Economía Naranja, un emprendimiento necesita de un ambiente (políticas públicas) que celebre la iniciativa, que dé más de una oportunidad, que permita corregir y que de tiempo para crear un nicho en el mercado. 

 

“La creatividad no debe agotarse como simple contenido cultural. Es un modo de ser, saber y hacer que marca la vida de las personas y los pueblos”

 

Saturnino de la Torre.

 

La creatividad es una fuente inagotable de ideas e iniciativas que mueven el mundo y que han generado valor en miles de seres humanos. Muchas de estas ideas e iniciativas se han convertido en proyectos, emprendimientos, que van desde lo muy doméstico hasta enormes empresas con presencia mundial, y que luego se transforman en productos, bienes o servicios que mejoran la calidad de vida de una persona o un grupo de personas. La creatividad pasa a ser el centro de la evolución, la que mencionaba en líneas anteriores. 

 

Quiero compartir contigo la historia de una mujer creativa y emprendedora:

 

 En la ciudad de Dallas, Texas, en 1951, vivía una mujer llamada Bette. Estaba orgullosa de su empleo de secretaría ejecutiva,que se había ganado con el tiempo, trabajando en el Texas Bank and Trust, el puesto más alto en el sector empresarial disponible para una mujer en esa época.  Era muy difícil borrar los errores cometidos en las primeras máquinas de escribir eléctricas, lo cual causaba muchos problemas a Bette, ella quería evitar que se notaran las faltas de tipeo en sus escritos. Inspirada en lo que hacían los artistas de la pintura se dijo a sí misma “cuando un artista está rotulando, nunca corrige sus errores borrando, sino que siempre pinta encima del error. Así que decidiré usar lo que los artistas usan. Pondré un poco de pintura de agua en una botella, tomaré mi pincel de acuarelas y lo llevaré a mi oficina. Utilizaré eso para corregir mis errores de tipeo”.

 

 La mujer se llamaba Bette Grahan y ella había inventado el Liquid Paper. Aunque, algunos de sus jefes la regañaban por utilizar eso, pero con frecuencia sus compañeros de trabajo le pedían su “pintura correctora”, y así de las oficinas vecinas.  Para 1956, el líquido fue llamado “Mistake Out” (fuera errores). La demanda creció de manera sostenida hasta que, finalmente decidió renunciar y formar su propia empresa, decidió cambiarle el nombre a Liquid Paper. La empresa de Bette creció de tal manera que en 1979 se la vendió a la Corporación Gillette en $47,5 millones de dólares. En ese tiempo, su compañía empleaba 200 personas y producía 25 millones de botellas de Liquid Paper al año. Creó dos fundaciones para ayudar a las mujeres a obtener una profesión. Bette Grahan, murió en 1980, a la edad de 56 años, en Richardson, Texas.

 

Ponemos realizar varias reflexiones sobre la historia de Bette, para tener en cuenta, y que predisponen el acto creativo de todo emprendedor: 

 

1.      La confianza y el orgullo por la terea que se desempeña. 

2.      La necesidad o desafío presente al tener que resolver un problema.

3.      La aspiración a desarrollar un producto de calidad. 

4.      El fuerte deseo de minimizar los errores. 

5.      La protagonista usa ideas de otro contexto (la pintura) y las adapta al suyo. 

6.      Tuvo una excelente receptividad del medio. El apoyo de sus compañeros resulto vital.

7.      Su deseo de seguir creciendo y su perseverancia, hicieron incluso que diera un paso más arriesgado, formar su propia empresa.

 

La base de diferenciación de un emprendimiento o empresa creativa es la originalidad (dar una respuesta diferente dentro de una muestra dada. Decir lo que nadie dice, hacer lo que nadie hace), entre otros indicadores, combinando los recursos para el mercado que la requiere, pues como sabemos cambia todo el tiempo, por lo tanto, los productos o servicios deben guardar relación con las necesidades presentes o futuras que satisface. Entonces, ¿hay un momento preciso en que la creatividad comienza a hacer su tarea? Los emprendedores tenemos una fuerte pasión por lo que hacemos, por necesidad, interés o deseo en resolver problemas o cubrir necesidades de una comunidad o grupo social. La creatividad comienza a hacer su tarea cuando no se dan respuesta a estas necesidades o no se resuelven dichos problemas, es decir, ya no son suficiente las respuestas conocidas. 

 

Finalmente, y deseando poder encontrarnos próximamente en otros artículos, dejo especialmente para ti, un extracto de “Carta de la Creatividad a la Conciencia”, que escribió un español llamado Saturnino de la Torre, experto en creatividad, un genio que desata su imaginación en esta carta metafórica: 

 

Querida Conciencia,

 

Dedica tiempo a observar,

a superar lo aprendido,

a mirar lo familiar

como algo desconocido,

y lo que te es conocido

trátalo de transformar

dándole nuevo sentido.

Sólo tú podrás crear

si eres capaz de integrar

cuanto te ha sucedido.

Vive para imaginar,

vive lo que has soñado,

pues el vivir y el soñar

hacen que nuestro pensar

se haga más creativo.

 

Afectuosamente, la Creatividad


¡Gracias por leer mis artículos!

Mg. Lic. Wilmar Muñoz 

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